Tres niveles de marca, según el momento de tu negocio.
Cuando alguien nos escribe pidiendo "un logo", la primera pregunta que hacemos es en qué momento está el negocio. Lo que conviene invertir hoy no es lo mismo para quien está probando una idea que para quien ya tiene clientes y quiere crecer.
Nivel 1 · Un signo que te identifique
Es el punto de partida: un logo bien resuelto, en sus versiones principales, con una paleta corta y una tipografía elegida.
- Logo principal, versión compacta e ícono.
- Dos o tres colores y una tipografía con sus pesos.
- Archivos para pantalla e imprenta.
Sirve cuando estás validando, el presupuesto es chico o el rumbo todavía puede cambiar.
Nivel 2 · Una identidad que se pueda aplicar
Al signo se le suman reglas para que todo lo que publiques se vea de la misma familia.
- Sistema de color y tipografía con usos definidos.
- Recursos gráficos: formas, texturas, íconos, estilo de foto.
- Plantillas para redes y presentaciones.
- Un manual corto para aplicar la marca sin romperla.
Sirve cuando ya vendés, publicás seguido o trabajás con más gente que toca la marca.
Nivel 3 · Un sistema con estrategia
Antes de diseñar se define qué lugar quiere ocupar la marca: a quién le habla, contra quién compite, qué promete y con qué tono.
- Posicionamiento, mensajes clave y tono de voz.
- Identidad completa y aplicaciones (packaging, señalética, papelería).
- Guía de marca extensa para equipos y proveedores.
Sirve cuando vas a invertir en publicidad, lanzar un producto, abrir un nuevo mercado o reposicionarte.
Cómo saber en cuál estás
Hacete tres preguntas: ¿cuánta gente va a usar la marca además de vos?, ¿cuántas piezas sacás por semana?, ¿cuánto vas a invertir en difundirla? Cuantas más respuestas grandes, más arriba en la escalera.
Y un dato: empezar por el nivel 1 no es tirar plata. Si se hace pensando en crecer, después se amplía sin rehacer todo.
