Un buen brief vale más que tres presupuestos al azar.
Cuando llega un pedido con poca información, cualquier número es un tiro al aire. Cuando llega con un brief claro, podemos proponer opciones concretas y comparables. Esto es lo que te recomendamos preparar.
Lo que conviene tener a mano
- Qué hace tu negocio y a quién le vende. En dos o tres líneas.
- El objetivo del proyecto: vender online, conseguir consultas, mostrar trabajo, lanzar algo nuevo.
- Referencias: dos o tres marcas o sitios que te gusten, y qué te gusta de cada uno.
- Qué contenido existe: textos, fotos, logo, catálogo.
- Un rango de inversión y una fecha. No tiene que ser exacto; ayuda a proponer lo que entra.
Qué mueve el precio
- Cantidad de piezas o páginas distintas (diez páginas iguales cuestan menos que diez diferentes).
- Si hay que crear contenido: redacción, fotos de producto, ilustraciones.
- Nivel de diseño: adaptar una base o diseñar desde cero, con animaciones o sin ellas.
- Plataforma y funciones: tienda, integraciones, idiomas, automatizaciones.
Costos que se suelen olvidar
Dominio, plan de la plataforma, apps pagas, fotos, mantenimiento y algo de presupuesto para difundir lo nuevo. Sumalos al total anual.
Qué debería incluir una propuesta
- Alcance detallado: qué se entrega y qué no.
- Etapas y tiempos.
- Rondas de cambios incluidas.
- Forma de pago.
- Qué pasa después del lanzamiento (soporte, ajustes, capacitación).
